Confesiones de un distrohopper (y III)

Continuamos con la serie iniciada hace ya más de un año con sendos artículos sobre la enfermedad que obliga a personas aparentemente normales, mentalmente sanas, a comportarse de un modo compulsivo con su ordenador en lo que respecta a instalar sistemas operativos libres, cambiando de distribución como quien lo hace de camisa. El presente artículo, crónica de una pequeña recaída, completa la trilogía del despropósito de quien escribe, con la certeza de que el modo tan rápido en que se ha resuelto supone la prueba que necesitaba para afirmar, por fin, que Chakra ha resultado ser la cura efectiva para este mal, la única forma de romper el bucle infinito.

Aviso, antes de continuar, que el presente artículo está exclusivamente cimentado en vivencias personales, en sentimientos propios que no todo el mundo tiene que vivir de igual modo. Con esto quiero decir que muchas personas disfrutan con la tarea de instalar sin parar, con la ávida búsqueda de novedades y la posibilidad de exprimir al máximo las oportunidades de cambio que GNU/Linux, con sus sabores, ofrece. Otros, como yo mismo, que en su día vivían esto como afición, comienzan en un momento dado a darse cuenta de lo absurdo y repetitivo que resulta este comportamiento, lo cual deviene en malestar interior, una extraña sensación de que se ha perdido un poco el control de todo esto. Es a estos últimos a quienes me dirijo en este episodio final de la saga.

Condicionante nº 1: tiempo libre
A nadie se le escapa que si uno está ocupado en su día a día el asunto de los cambios de distribución linuxera per se, sin que nada falle, se resuelve por sí mismo. El principal enemigo del distrohopper que pretende rehabilitarse es el tiempo libre, unido al uso no profesional de su equipo. Es sencillo de comprender, si el ordenador es tu herramienta de trabajo no tiene sentido arriesgarte a dejarla inservible en uno de tus arrebatos de cambio. Para mí, que soy alguien que usa el ordenador como elemento de distracción y entretenimiento principalmente, que además por mor de la dichosa coyuntura económica española no trabaja a tiempo completo, reuno las condiciones precisas para caer en esta dinámica.

Luego está el asunto de ser un poco “freak” y muy novelero, pero eso son ya rasgos personales míos que no voy a cambiar a estas alturas de la película.

Condicionante nº 2: siempre falla algo
Lo hemos repetido en este blog hasta la saciedad, la perfección no existe y lo que más se le parece es openSUSE… El distrohopper profesional que lleva ya un tiempo usando una distro, comienza a fijarse en lo que falla, que siempre lo hay, o en lo que le falta, de modo que puede ir montando la coartada perfecta para dar el salto sin sentirse demasiado culpable. Con mi distribución, que en mi equipo funciona de un modo fluido y sin fisuras, este aspecto es complicado de encontrar, pero el cerebro de un distrohopper es imparable en la búsqueda de su objetivo. Habitualmente es algún artículo que leo donde alguien emplea herramientas GTK puras para hacer algo que me interesa reproducir, y que no consigo trasladar a Chakra por su estricta filosofía. Es entonces cuando comienza el absurdo auto-bombardeo de ideas, a cual más convincente en su contexto, sobre la necesidad imperiosa de cambiar de distribución para poder hacer algo que es, a todas luces, innecesario.

Tras un par de días de retrasar lo inevitable, el hecho se produce: vuelta a re-particionar el disco duro, quitando espacio de la partición de datos para acoger a la nueva fantástica distro que devolverá la diversión y permitirá hacer todo aquello que ahora no se puede.

Pero esta vez, como digo, va a ser diferente. Porque tengo tantos lazos con Chakra que no me planteo abandonarla en principio, por eso no sobreescribo la partición. Porque en el fondo sé que será un simple escarceo por otras tierras del universo linuxero para acabar volviendo a casa. Sabia decisión, que ya iba siendo hora…

De paseo por un par de distros
Decido que, puestos a ser repetitivos podemos serlo hasta el hastío. Por enésima vez desde que uso Chakra pretendo dar el salto a Arch Linux con KDE. Controladores libres, faltaría más, otra cosa sería perseverar en el error. Con la rapidez de quien ha instalado más de veinte “Archs” tengo el equipo funcionando. Pero a la hora de la verdad, cuando he de instalar el escritorio, pienso que ya llevo un tiempo usando KDE y es momento de ver qué tal lo está haciendo el equipo de Gnome. Instalo, pues, el escritorio de la huella, que iba por su versión 3.8.

Tras la clásica tarde perdida en adecentar el sistema, instalar extensiones, preparar los enlaces simbólicos y demás zarandajas, tengo un Arch con Gnome y el último kernel disponible. Todo funciona bien y el cerebro segrega endorfinas para recompensarte por el trabajo (inútil, eso sí) bien hecho. Todo se complica a la mañana siguiente, cuando entra Gnome 3.10 en los repositorios y llega el caos más absoluto. La nueva versión rompe con todo, no ya extensiones, sino hasta el tema GTK que estaba usando (Zukitwo creo recordar). Más minimalismo para Gnome y más convencimiento para mí de que van en dirección opuesta a lo que dictan mis gustos. Si la versión 3.8 se me hizo usable y hasta productiva, el hecho de tener que prescindir de extensiones muy necesarias para mí o de tener que quedarme con el tema Adwaita a la fuerza se me antoja insoportable. Recuerdo, una vez más, por qué dejé de usar Gnome en su momento y guardo un minuto de silencio por la experiencia de usuario que todos perdimos al morir Gnome 2.

La siguiente genialidad que se me ocurre es tratar, otra vez, de rememorar aquellos días pasados con la instalación de Mate. Resulta del todo infructuoso, pues lo pasado, pasado está. Unas horas de uso de este escritorio me demuestran que el avance en los paradigmas informáticos difícilmente tiene vuelta atrás, todo me parece tan arcaico que el simple hecho de carecer de algo tan útil para mí como es la exposición de ventanas da al traste con toda la experiencia. Por no hablar del galimatías de temas GTK2-GTK3 que hace imposible encontrar un “look” uniforme para el escritorio.

Así que, qué remedio, vuelta a KDE. Mientras instalo el tercer escritorio en Arch Linux pienso que por fin voy a poder volver a disfrutar del poder de Chakra sin renunciar a mis programas GTK favoritos… que a la sazón se reducen a Shotwell. Ya veis, lo absurdo vuelve a hacer su aparición, cuando uno supedita el uso de un sistema y su escritorio a la utilización esporádica, cada vez más, por cierto, de un organizador de fotos que es perfectamente suplido por Gwenview. Me recuerda a un artículo escrito por Vicente Seguí en este mismo blog, donde se preguntaba para qué quería programas de ripeo si ya nunca alquilaba DVDs…

Ni qué decir tiene que la cosa no funcionaba. Sí, Arch sigue siendo una absoluta maravilla, sobre todo por cosas como pacman y AUR, ¡que también los tengo en Chakra! Y el KDE “vanilla” que empaquetan apenas ocupa 600 Mb al iniciar, frente al giga y poco que se come Chakra. Sin embargo, no es lo mismo para mí, ya no. No noto el mismo rendimiento, igual son paranoias, pero me va más fluido Chakra y hace saltar menos el ventilador del equipo. Vaya usted a saber por qué, pero ocurre. Nota: si has llegado hasta aquí, querido lector, te ruego que no uses estas apreciaciones personales para iniciar una guerra Arch vs Chakra. Encarecidamente te lo pido.

Hasta aquí han transcurrido varios días, Chakra dormita plácidamente en su partición y yo sigo rizando el rizo. En mis esquemas de razonamiento durante las crisis distrohopperas el siguiente paso suele ser abominar de todos los escritorios (Gnome ya no me gusta, KDE lo tengo muy visto, XFCE no da la talla, el resto menos todavía…) y echarme en brazos de algo distinto. Por eso, la locura llega a su fin con la instalación y configuración de Elementary OS (en mi portátil todavía perdura, por cierto) solo para darme cuenta, tras perder otro día de mi tiempo de asueto, de que ningún escritorio consigue que me encuentre tan a gusto como me encuentro en Chakra. Lo escribí en su momento, soy un fanboy, y asumido lo tenía hasta la llegada de esta pequeña crisis que os he relatado aquí.

Decálogo de Distrohoppers Anónimos

1. Si disfrutas instalando y probando distribuciones GNU/Linux no sigas leyendo, no estás enfermo.

2. Si acabas de llegar al mundo GNU/Linux y aún no has encontrado tu distribución ideal, de nuevo, no sigas leyendo, tú tampoco estás enfermo.

3. El primer paso para solucionar un problema es reconocer que el problema existe. Si te incomoda no ser capaz de quedarte con una distro (o dos, o a lo sumo tres, venga va) es que, efectivamente, tienes un problema.

4. Si eres experto distrohopper, lo más probable es que tu distro sea esa a la que acabas volviendo una y otra vez. No le des más vueltas, tu distro es esa y solo tienes que darte cuenta.

5. Proclámate fanboy de tu distro. A ser posible, públicamente.

6. Colabora en lo que puedas con tu distro: empaqueta. Si no sabes empaquetar, ayuda en los foros. Si no te gustan los foros, ayuda en redes sociales. Si no te gusta ayudar, difunde. Si el espíritu comunitario no es lo tuyo, instala otro sistema operativo que no sea GNU/Linux…

7. Deja siempre alguna partición libre para esos momentos de debilidad. Pero mentalízate de que solo es para pruebas, la partición buena es la otra, la que tiene tu distro instalada.

8. Sé consciente de lo valioso de tu tiempo libre. Está bien tener la Informática como hobby, si no eres profesional, pero uno cosa es que te gusten los ordenadores y otra cosa es convertirte en un adicto. ¿Cuántas veces has repetido los mismos pasos en la personalización de tu escritorio? ¿Merece la pena hacerlo una vez más? La respuesta es un no tajante.

9. Sal, respira aire libre, juega con el perro, haz deporte… cualquier cosa que te aleje del equipo en los momentos de necesidad imperiosa de saltar de distro. Vive, en definitiva.

10. Si nada funciona y vuelves a caer, pide ayuda. El resto de distrohoppers anónimos te echaremos un cable cuando flaqueen las fuerzas.

Conclusiones

Está visto que no sé contar experiencias reveladoras sin escribir tochos, de modo que vamos a ir echando el cierre. Te felicito y te agradezco sobremanera si has sido capaz de llegar leyendo hasta aquí, en ocasiones he afirmado que una de las razones para tener un blog es el poder contar vivencias personales, que para quien no las ha vivido pueden parecer ridículas. Pero ya decía más arriba que el objetivo de las líneas de hoy era compartir una historia con aquellos que se han sentido alguna vez incómodos con esta forma compulsiva de usar GNU/Linux. Estoy seguro de que ellos sí que lo van a entender.

Y, si puedo sacar algo en claro es que sigo siendo ese fanboy de Chakra. También que es probable que me equivocase al pensar que el dejar de revisar distribuciones iba a aniquilar por completo el deseo de ver qué se cuece en otros entornos y sistemas, pero lo cierto es que ha ayudado bastante. En fin, voy a poner en práctica el decálogo de arriba, salir y respirar aire libre. Os dejo este artículo como referencia para los momentos a los que hago mención en el punto 10 y la promesa fehaciente de que no volveré a tratar este tema en el blog. Un saludo.

Enrique Bravo

Padre, marido, enfermero y palangana. Bloguero a veces. Usando GNU/Linux desde 2007. Más info.

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39 Comentarios en "Confesiones de un distrohopper (y III)"

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lamiradadelreplicante.com
Lector

Genial artículo, practicamente un ensayo sobre el tema, solo añadiría que existe otro tipo de distrohopper más peligroso: el que ha encontrado su distro perfecta (puede ser openSUSE perfectamente o cualquier otra…) y piensa: joder vaya aburrimiento, ojala se rompiera algo, vamos a actualizar esto a ver que pasa…
Ese distrohopper ya no tiene cura…hay que sacrificarlo XD

Enrique Bravo
Lector

Gracias. Reconozco que esa variante de la enfermedad no la he tenido por el momento. Entre los usuarios de openSUSE siempre queda la posibilidad de recurrir a Tumbleweed, pero me da a mí que ni por esas se rompería 🙂

reisilver
Lector

pues yo creo que si , trate dos veces de coexistir con tumbleweed , en un opensuse kde 12.2 y en un opensuse xfce 12.3 por un momento era bonito tenia lo ultimo en software , actualizaciones de kernel pero en una de esas saz , bye bye sistema operativo , para estudiar y testear el sistema y los nuevos paquetes vale pero cuando necesitas el equipo para trabajar pues no te recomiendo usar la rama tumbleweed xd.

Juan Carlos Senar
Lector

Genial artículo, sereno y divertido.

Como siempre, gracias.

victorhckinthefreeworld
Lector

Yo de mayor quiero escribir como tú!!
Se agradecen textos con enjundia y poso como el tuyo. Se agradece leer algo más allá de lo técnico y encima así de bien escrito!!

Yo la verdad no entiendo a los distrohoppers! Yo instalo mi openSUSE, lo dejo matizado y no quiero andar reparticionando, probando lo último, etc… me funciona y eso es lo que quiero!
Una vez que lo tengo "a punto" a disfrutarlo! Colaboro con esto, traduzco aquello, posteo en foros, canales IRC, etc…
no me dedico a la tarea onanista (si se me permite la expresión 😉 ) y solitaria de probar ad infinitum… Me da pereza hasta tener que reinstalar porque mi sistema dejo de tener soporte!! 😉

Saludos y espero que esa cura revierta en interesantes artículos por aqui !! 😉

PS: veo que probaste el tip ese con VLC 😉

Enrique Bravo
Lector

Ya te lo he comentado otras veces, yo admiro vuestra dedicación a openSUSE (entiéndase la tuya y la del replicante) y no necesitar nada más. Pero bueno, es cuestión de saber reconducir la enfermedad hacia cosas medianamente productivas (este blog, por ejemplo). Lo malo es cuando me dan las crisis, y en lugar de analizar distros para el blog me propongo cambiar la que uso yo, cosa que como cuento en el artículo cada vez pasa menos y dura menos tiempo.

PD1: ¿Onanista? ¿Solitario? ¿Me estás llamando pajillero? xD
PD2: No recordaba donde había visto el truco de VLC, gracias.

Yoyo Fernández
Lector

Me quito el sombrero, si tuviera…. 😉

Anónimo
Lector

Paradójicamente cuántas más opciones tenemos para elegir, menor es la satisfacción que experimentamos con el objeto elegido. A mí no solo me pasa con las distros, también en las librerías o en las bibliotecas. Durante unos meses yo también fui un distrohopper. He superado la adicción. Hablo de adicción porque para mí era un acto compulsivo, no un acto libremente elegido. Creo que cambiar compulsivamente de distro es un mecanismo de compensación, como para muchas mujeres comprar ropa, es una manera de descargar frustraciones y ansia, buscando gratificaciones en el lugar equivocado. Un sistema operativo no da la felicidad, no es una religión, no da sentido a la vida, no compensa ninguna frustración, no ha sido pensado para eso. Un sistema operativo debería ser exclusivamente una herramienta, no un fin en sí mismo, al menos para los que no trabajamos como informáticos. Mi distribución preferida también es Chakra, pero en mi ordenador había un par de cosas importantes que no me funcionaban bien. Así que hace ya 5 meses decidí instalar ElementaryOs y ahí sigo. Hasta que no haya un motivo técnico válido, es decir, que me impida desarrollar mi trabajo correctamente, no pienso cambiar de distro. Todo me funciona a la perfección y puedo hacer todo lo que mi trabajo exige. Seguro que otras distribuciones tienen cosas mejores, más opciones, mejores características técnicas, tienen un kernel más actualizado, todo lo que queráis, pero ahora mismo tengo todo lo que necesito y cambiar solo me haría entrar en una nueva espiral de frustración. La mejor distribucion es la que te permite trabajar de manera estable y relajada. La peor distribución es la que cambia cada dos semanas.
Sergio

Enrique Bravo
Lector

Gracias Sergio, es la mejor descripción de esta enfermedad que he leído. Das en el clavo con los términos: compulsión, frustración, ansia…

Sergio
Lector

Enrique, gracias a ti. Un artículo tuyo fue el que me hizo reflexionar sobre el asunto.

Antonio Gaxiola
Lector

Concuerdo con +Yoyo Fernández, me quito el sombrero, claro, si tuviera! ..
Soy distrohopper, pero ya no quisiera serlo. Saludos!

Anónimo
Lector

Después de pasar por varias distros (Debian, Ubuntu, Xubuntu, Mint y Elementary entre otras), de momento me declaro fanboy de Manjaro. Espero que dure.

Anónimo
Lector

Soy un distrohopper y solicito ayuda. Tengo todos los sintomas que se relatan en el artículo. Despues de probar casi todo he reducido el abanico a arch y debian como distros y openbox y kde como escritorios. El problema de arch y de debian netinstall es que una vez que crees dominar la instalación te entra la duda si otras distros out of the box tendrán una configuración mejor que a ti se te escapa. Y para acabar mi confesión incluso he instalado ubuntu. Pero al final siempre vuelvo a arch con openbox intentadome convencer que lo que realmente se usa son las aplicaciones, que el sistema operativo y el escritorio sólo son soportes que cuanto menos se noten mejor… pero de repente leo algún comentario sobre tal distro que al parecer tiene un comportamiento gráfico mejorado etc etc y venga a probarla.¿Creen que puede ser grave?

Vicente Seguí
Lector

Hola anónimo,

Lo grave que pueda ser dependerá (como bien dice Enrique) del tiempo y cosas que tengas que hacer en tu vida, a parte de probar distros. De todas formas, si crees que estás perdiendo vida social y/o dejando de pasar tiempo con tus hobbies preferidos de toda la vida para estar delante del ordenador probando distros por nimiedades, deberías empezarte a plantear "you need to get a life" en serio.

Enrique Bravo
Lector

Evidentemente es un problema para ti, eso parece claro. La gravedad de dicho problema depende de muchos factores. Pero reconocer en ti mismo un comportamiento anómalo ya supone u un gran avance. Yo también he sufrido los momentos de duda, cuando instalo Arch y pienso "¿lo habré configurado bien del todo?" No son más que excusas que tu mente busca para justificar el cambio. En mi opinión tu distro ideal parece ser Arch, a la que siempre vuelves. Mi consejo es que te quedes con ella y la uses. Cuando te descubras buscando motivos para cambiar piensa seriamente si el supuesto beneficio merece la pena a costa de volver a caer en una espiral sin sentido.
Ánimo.

Vicente Seguí
Lector

Excelente artículo Enrique, como siempre. Quería decirte que seguí tu recomendación de instalar Chakra y estoy muy, muy sorprendido, la verdad. El comportamiento (supongo que la mezcla KDE+KISS+only QT) es rapidísimo en mi pc, tanto que a pesar de no ser mi distro de referencia (Ubuntu) creo que se va a quedar mucho, mucho tiempo instalada. Y lo de pacman es otra cosa. Jamás había visto semejante velocidad en la gestión de paquetes via terminal, y mira que he probado apt-get, aptitude, yum, yast…

Por otra parte, me he fijado en que mucha gente que consigue dejar el distrohopping acaba echando el ancla en distros rolling o de largo soporte, además conocidas como "estables". Es decir, que al final el buen funcionamiento del sistema se acaba priorizando sobre la novedad.

Se me ha ocurrido una consecuencia positiva derivada del distrohopping. El factor social. El hecho de probar distros y después compartir tus experiencias con los demás podría reforzar esta adicción. En este mismo blog, y más allá del distrohopping en sí, hablamos y charlamos como en un bar haríamos, con gente que está alineada con nuestra manera de pensar y ver linux. Esto no tiene porqué ser malo, sin embargo, el bar virtual no puede sustituir al bar real, por desgracia. Causa sorpresa pensar como, con un "simple" salto de un bar virtual a un bar normal (si fuese posible), pasaríamos de ser "adictos/freakis" a "un grupo de amigos con un hobby común", como si fuésemos un equipo de fútbol, vaya.

No tienes porque sentirte culpable por escribir de distrohopping, al fin y al cabo este es tu blog, de hecho incluso ayudas a gente al escribir estas líneas, "no estoy sólo, menos mal", pensarán muchos. Me viene a la mente el reciente cambio de timón de yoyo en su blog, ampliando la temática. Quizás (es una sugerencia) lo que necesitas es completar el círculo y volver a lo que era antes tu blog, más generalista y un "poco de todo". Sospecho que sientes ganas de comunicar y expresar, pero quizás el tema linux (y debido a que no quieres continuar recayendo una y otra vez en el distrohoppnig), el tema de linux "ahoga" un poco la creatividad que emanas.

¡Saludos!

Enrique Bravo
Lector

Gracias, Vicente. La rapidez de Chakra es inigualable, al menos en mi equipo es la más fluida y la que noto más ligera sin perder ninguna de las características que se antojan imprescindibles. Por eso está claro que cualquier motivación para cambiar de distro es irracional y fruto de la búsqueda absurda y compulsiva de sensaciones nuevas en el sitio equivocado. Como bien apunta el primer anónimo, si no hay motivo técnico (imposibilidad de hacer algo, cosas que no funcionan) no tiene ningún sentido que me mueva de Chakra.

Sobre la temática del blog, bueno, eso es otro tema. Realmente hace unos meses que di el paso necesario para dejar de preocuparme o agobiarme con escribir nuevas entradas y centrarme en la "real life". Es innegable que en ocasiones me apetece hacerlo, igual que me apetece echar un vistazo a otros escritorios y distros. Pero a la hora de la verdad, lo cierto es que me da mucha pereza volver a instalar, configurar y todo eso, salvo cuando lo hago de modo compulsivo, como cuento en este mismo artículo. Y tratar otros temas, no estoy muy seguro, no sé gran cosa sobre nada que no sea mi profesión o mis hobbies (Informática y fútbol, para de contar).

En fin, gracias por las recomendaciones, supongo que es cuestión de dejar que las cosas vayan saliendo según me vayan apeteciendo y ya está. Lo mismo regreso a las revisiones, ya me he tomado un largo descanso, y tal vez sea cuestión de superar la pereza y lo demás venga solo… Me alegro de que te esté funcionando bien Chakra y de que hayas descubierto el poder de pacman 🙂

Saludos

Sento
Lector

Inigualable??; por curiosidad, para ahorrarme instalación de prueba; ¿Que me puede ofrecer chakra que no pueda darme suse 12.3?? porque este no me lo acabo.

reisilver
Lector

Enrique ejejejje me parece que aún puedes estar de descanso , creo que en los próximos meses se veran cosas interesantes en el mundo gnu linuxero en lo que se refiere a escritorios , se vendrá solus 2 con consort ikey le está poniendo ganas , el equipo de linux mint está trabajando en cinnamon para que ya no dependa mucho de gnome y se tenga control sobre los tiempos de planificación de liberaciones nuevas de cinnamon, espero que con esto se siga mejorando mate y se implementen algunas cosillas que hagan que mate no se quede en su onda antigua (aunque no lo veo mal si se quedan), me parece que la gente de lxde y razort qt estan trabajando para unificar esfuerzos , sea como sea gnome también traerá novedades , kde se mantiene en lo que es actualmente pero sigue mejorando versión con versión , e17 y xfce espero que se sigan mejorando también. En su día vimos la revolución de las distribuciones gnu linux pero me atrevo a decir que quizá en unos meses veamos cosas interesantes en lo que a escritorio se refiere lo cual será un beneficio interesante para nosotros los usuarios de este tipo de sistemas gnu-linux , lo espero con ansias xd. Habrá mucho de que escribir , sólo hay que darle tiempo a nuestros amigos desarrolladores.

reisilver
Lector

Mientras ese día llega …, pues yo como sabrán también le entraba a la onda del distrohopping pero encontré un nuevo vicio , ahora estoy enviciado con el estudio de los CMS , estoy entretenido en joomla , drupal y wordpress , trato de aprender el uso de estas tecnologías orientándolo a diseño y desarrollado web , estoy dando mis primeros pasos , mi tiempo se va en ese estudio claro está que a veces lo dejo por trabajo , pero bueno ahora me entretengo con eso , la distro que uso es ubuntu 12.04 lts no es la distro perfecta pero sirve para lo que hago. Saludos con todos.

Enrique Bravo
Lector

@sento: "la rapidez de Chakra es inigualable, AL MENOS EN MI EQUIPO". Si openSUSE te funciona bien no merece la pena cambiar, créeme. Chakra no te puede ofrecer nada distinto, es cuestión de gustos, en mi equipo y experiencia personal se nota el entorno más fluido. Puede ser el kernel, la forma de compilar según qué aplicaciones, yo qué sé, puede ser hasta que se trate de una apreciación subjetiva errónea.

Sento
Lector

Gracias, Enrique; no tengo intención de cambiar, pero leo la página y me gusta el tema.

Randy Peralta
Lector

Yo soy uno de los que saltaba de distro y escritorio a cada rato hasta di Manjaro y Gnome-Shell 3.8 y aunque la he formateado un par de veces siempre regreso a ella y ya en definitiva pienso quedarme aquí aunque todavía sufro de algunos ataques los cuales mato vía virtualbox…

Anónimo
Lector

Muy bueno….. Yo empece con mandriva 2006 con kde, segui en ubuntu con gnome y no me gusto, y me habia quedado con fedora 15 que andaba muy bien en mi pc, hasta que tuve la brillante idea de actualizar el kernel, hace poquito me cambie a opensuse 12.3 que la verdad no se lleva para nada con mi pc. Esta super inestable, y pienso probar debian…..

Anónimo
Lector

La verdad me habia ilusionado mucho con opensuse, tal vez tuve demasiada espectativa….. Una cosa es correr un SO en pc virtual y live y otra instalarlola. pienso en algo rolling release a futuro …. Pero con gnome…. Ahhh, fedora 19 gnome tampoco me anduvo bie……

Anónimo
Lector

Extraordinario análisis sobre las vivencias de un distrohopper que se da cuenta de cuál es su enfermedad y trata de poner remedio. Y si que será una adicción pero no deja de ser una adicción sana. Hay adicciones mucho peores por ahí y que son de muy dificil cura. A muchas personas que visitan este blog, igual que yo, les habrá venido muy bién el análisis minucioso y carismático que se da a las distintas versiones de GNU/Linux. Siempre intentando ver que se esconde de novedoso o de particularmente reciente tras el monitor y que no habíamos captado pero que está ahí agazapado en el disco rígido. Yo felicito a su autor y espero no de carpetazo a sus artículos, ya que de una manera u otra nos hace la vida en GNU/Linux mas fácil de entender.

tomaquina
Lector

Gracias por el análisis. No dejes de escribir sobre el tema cuando tengas ganas. A muchos nos gusta cómo escribes. Por mi parte, paso por etapas de dixtrohooper en determinados momentos. Todo empezó cuando Windows Vista me obligó a mirar qué más había por el mundo y descubrí Linux. Empecé a saltar de distro en distro hasta que decidí que realmente la que me gustaba era la más básica de ubuntu. Pero después de muchos años de relación estable con Ubuntu, deciden cambiar a Unity y aquello me recordó a mi sensación con Windows Vista y volví a recaer en la búsqueda de algo que me sirviera. Ahora estoy suficientemente contento con Xubuntu, pero la próxima vez que me pase, cuando Xubuntu deje de funcionar correctamente o a mi gusto, te prometo que probaré Chakra (realmente me has tentado varias veces).

Vladimir Luna
Lector

Entretenido de principio a fin … pues la verdad no tengo ese "problema" o no, he usado varias distros, la mayoría debo confesar, analizadas por ti, en este blog, pero "No hay lugar, como el hogar", así que ya no veo caso de moverme de Opensuse, como tu dijiste "Si la perfección existiera…", pues bien, como no existe, me quedo con lo mas cercano… gecko!!

saludos!

HydrosIII
Lector

Hola, la verdad que he yo he pasado por estos ataques, lo que ha hecho que actualmente tenga 5 distros instaladas en mi equipo, al final sólo uso Arch Linux, aunque en otra laptop uso también Debian. Después de pasar algunos meses lejos de la computadora vi que cambiar tanto de distros no tiene sentido. Así que como remedio a esto he pasado de instalar compulsivamente distros a aprender mas cosas sobre el mundo del software libre como es la administración de servidores linux para hacer sitios web con aplicaciones como wordpress, drupal, etc. Cosa que me ha hecho empezar un par de proyectos, además tengo corriendo un servidor con OpenErp para una empresa familiar.
Mi recomendación es dedicarse a aprender nuevas cosas sobre el mundo de la informática cuando se sienta el gusanito del aburrimiento, no cambiar de distro, aprende a hacer otras cosas con esa misma distro, aprende a programar en algún lenguaje, o a editar imagenes con GIMP, o pon a correr tu servidor de peliculas casero, o alguna otra cosa, que no hayas hecho antes, que ofrezca mas reto que reinstalar el sistema.

HydrosIII
Lector

por cierto, puedes pasar la dirección de tu fondo de pantalla, me parece que es alguna isla griega de noche , no ??
Saludos

Enrique Bravo
Lector

Es Manarola, en Italia:

comment image

reisilver
Lector

Hermoso lugar xd.

Anónimo
Lector

Instalar WinXP y arreglado.No hace falta actualizar, es seguro y bonito … mmm me encanta esa musiquita … Mi Distrohopper me ha llegado muy lejos …

Anónimo
Lector

Hay que resaltar sobre todo el punto 7. Da igual probar nuevas distros, lo importante es nunca jamas tocar la distro principal.
Y cuando ataca el distro hopping hay que hacer como dorothy del mago de oz y repetir: "no hay mejor lugar como el hogar" 😉

seguidodoblado
Lector

Pregunta:

¿Intentar buscar la distribución óptima para la escasa potencia de un netbook y tener actualizado tu software cuenta como distro hopping?

Confieso, para la respuesta, que disfruto como un enano haciéndolo y tengo sospechas que sencillamente es la excusa fácil que siempre pongo…

P.D: Te quedo eternamente agradecido, puesto que, cuando mi novia me llame enfermo por haber vuelto a formatear el equipo para una distro nueva, la podre definir exactamente la enfermedad mental que sufro…
De la que reniego cualquier tratamiento, soy para sacrificar, como bien apunta lamiradadelreplicante.com

Enrique Bravo
Lector

Jeje, supongo que eso también se puede catalogar como distro hopping, porque seguramente la distro que buscas no existe o ya la has tenido instalada. Como bien apuntas, parece la excusa fácil 🙂

Gracias por comentar y enhorabuena por tus currados artículos, un saludo.

Anónimo
Lector

Yo ya encontre mi distro perfecta, Manjaro 😀

ariel
Lector

Es muy cierto.

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