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Aunque mi intención en este nuevo rescate al blog era no escribir únicamente sobre Linux, yo me crié leyendo cómics de Spider-Man, así que llevo grabado a fuego aquello del gran poder que conlleva una gran responsabilidad. Sé que es una exageración, porque esto lo leen cuatro gatos de una determinada raza y paremos de contar, pero me siento de algún modo en deuda con dichos usuarios. Repasaba el otro día las estadísticas del blog con una mezcla de desidia y añoranza – rarito que es uno – cuando caí en la cuenta de que el artículo que más visitas recibía era el tutorial para instalar el caprichoso adaptador Wi-Fi de TP-Link que cometí el error de comprar en su momento pensando que recibiría buen soporte en Linux. Me preguntaba si seguiría siendo válido y, a tenor de mi experiencia estos días, la respuesta es no.

En las últimas semanas he vivido una particular odisea en mi regreso al universo de Tux acerca de la cual no he querido escribir por no volver a avivar la llama del fracaso. Para resumir, digamos que me he visto abocado a probar un buen puñado de distribuciones ya por todos conocidas, encontrando errores nuevos y otros no tanto, hasta dar con mis huesos en una en la que todo funcionaba y quedarme quieto por fin. Para los curiosos, la elegida es Manjaro KDE.

 

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De tanto probar y probar llegué a una conclusión relacionada con el adaptador maldito: las nuevas ramas del kernel parecen soportarlo de forma nativa. Y escribo “parecen” porque la realidad es bien distinta. De entrada, se reconoce el dispositivo y se encuentran las redes Wi-Fi, si bien el led indicativo de actividad no parpadea. Sin embargo, los intentos de conectar con mi red doméstica fueron todos en vano. Lo lograba durante unos segundos – o eso se intuía – para caerse seguidamente sin remisión.

Recurrí entonces a mi solución antigua, pero no hubo manera. El controlador no compila con los kernels modernos, pese a que en la página de Github del programador del mismo aparecen correcciones para que así sea. Pues no, no es así, si lo fuera no estaría escribiendo esto ahora mismo. De nuevo me vi obligado a recorrer Internet en busca de una solución a mi problema.

Solución: quedarse en una rama anterior del kernel

Es aquí donde entra en juego Manjaro – también valdría Linux Mint – por sus estupendas herramientas que permiten, de modo simple, instalar un kernel anterior al que viene por defecto. Si no me quedé con Linux Mint es por la sencilla razón de que han decidido mandar a paseo a KDE y yo sigo siendo un forofo de este entorno de escritorio. Para todos aquellos que sigan encontrando divertido teclear líneas en consola y tal, hay una pléyade de distribuciones donde hacer esto mismo – cambiar de kernel – de forma más complicada.

En mis probaturas, decidí ir descendiendo de versión LTS (soporte extendido) en versión LTS hasta dar con una en la que funcionase el adaptador. Como digo, en la rama actual incluida con Manjaro, la 4.14, esto no ocurre. De modo que me pasé a la 4.9 y… voilá. Así mismo, elegí un repositorio distinto, el que servía de origen al que solía utilizar. El led de actividad sigue sin funcionar, pero la conexión se realiza de manera adecuada y rápida, alcanzando las máximas velocidades permitidas por mi red.

Por ahora no tengo previsto cambiar de kernel. Tampoco tendría mucho sentido, pues no tengo hardware nuevo, aunque es posible que en sucesivas versiones consigan dotar de un verdadero soporte directo a este adaptador y no el desastre que es actualmente. Veremos cómo va la cosa.

Tutorial actualizado para instalar los controladores

En Manjaro KDE seguí los pasos que detallo a continuación:

Instalación de un kernel soportado. Es muy fácil, basta con abrir el gestor de configuración de Manjaro y darle a instalar. Importante: reiniciar el equipo y escoger en Grub – en opciones avanzadas – Manjaro con Linux 4.9.86. Si simplemente escogemos Manjaro se iniciara con el kernel anterior. Otra opción para que no ocurra esto es eliminar, con el propio gestor de configuración, el resto de kernels.

 

Screenshot_20180313_162857

 

Instalación de las fuentes del kernel. En Octopi, tampoco tiene pérdida. Se escoge el paquete correspondiente al kernel que estamos usando, en mi caso, linux49-headers.

 

Screenshot_20180313_163041

 

Descargar los controladores desde Github. Aquí sí debemos usar el terminal, con la instrucción:

git clone https://github.com/Mange/rtl8192eu-linux-driver

Seguidamente, entramos al directorio y realizamos la compilación e instalación del controlador, con:

cd rtl8192eu-linux-driver
make
sudo make install

 

Screenshot_20180313_163154

 

Por último, habrá que reiniciar el servicio de red, haciendo un:

sudo systemctl restart NetworkManager

En la página de Github del autor nos dan instrucciones para compilar usando DKMS. Ello permitiría, teóricamente, que con cada actualización del kernel se auto-compilara e instalara de nuevo el controlador sin nuestra intervención. Como he preferido el modo manual y no he probado dicha alternativa, no puedo garantizar que funcione.

Si algún paso os da error es posible que falten por instalar dependencias – cosa que no sucede en Manjaro. En ese caso deberéis utilizar el gestor de paquetes de vuestra distribución para localizar y descargar lo que falte, como por ejemplo git o build-essential. En el antiguo tutorial podéis encontrar los pasos previos para poder compilar e instalar en OpenSUSE o Debian y sus derivadas.

Esperando ser de utilidad, como siempre, lo dejamos aquí. Si tenéis alguna duda o algo no funciona y os puedo echar un cable, más abajo tenéis los comentarios.

Salud


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