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ATENCIÓN: para los problemas de batería comentados en este artículo, he encontrado una solución detallada aquí.

Seguimos con una nueva entrega de la serie “Camino a la libertad“, toca ponernos manos a la obra para sacar a mi teléfono de la jaula a la que lo someten, al alimón, Google y Samsung. Se trata de una vieja aspiración que nunca me atreví a acometer, no ya tanto por lo complejo de la tarea, sino más bien por la posibilidad, siempre presente, de convertir un elemento tan útil como un teléfono móvil en un simple pisapapeles de lujo. De ahí que haya demorado tanto el tema y no me haya lanzado a la piscina hasta tener todos los pasos a realizar completamente claros, sin atisbo de duda. Dos semanas de rebuscar y leer tutoriales de aquí y de allá, ni más ni menos, en las que me ha dado la impresión de que la mayoría de problemas que la gente dice sufrir al dar este paso vienen provocados por el seguimiento de instrucciones que no son lo suficientemente precisas y llevan a cometer errores, algunos de ellos, sin solución posible.

Os adelanto que no ha sido mi caso: ya disfruto de un terminal rejuvenecido, con Cyanogenmod 11 y sin haber usado mi cuenta de Google para nada. Puedo asegurar que el terminal agradece mucho la eliminación de esa pléyade de servicios que, corriendo en segundo plano, ralentizaban la experiencia de uso (la mayoría relacionados con Samsung y Google). Servicios que, en la versión estándar de Android, no era posible deshabilitar, ni tampoco desinstalar las aplicaciones que hacían uso de ellos.

Mi terminal es un Samsung Galaxy S3 Mini, que aún pago a plazos a Yoigo (permanencias y demás al margen) y que recientemente se había actualizado a Jelly Bean 4.1.2. Dicen las malas lenguas que la supuesta actualización a KitKat que anunció Samsung hace unas semanas para este móvil nunca se va a llevar a cabo. En cualquier caso no es el deseo de estar a la última lo que me mueve a instalar Cyanogenmod, sino el proseguir dando pasos en pos de alcanzar una mayor libertad en el uso del dispositivo. Vamos, pues, a entrar en materia.

Descargar aplicaciones necesarias
¿Qué necesitamos para instalar Cyanogenmod? Si bien hay algún que otro tutorial por ahí para hacerlo bajo GNU/Linux, es obvio, por razones de cuota de uso, que la gran mayoría se centran en cómo realizarlo bajo Windows. Dado que es un asunto delicado y que GNU/Linux y los puertos USB de mi equipo mantienen una relación un tanto especial (todavía hay ocasiones, raras eso sí, en que el kernel, en Arch y Chakra, no reconoce de inicio algún puerto) decidí que lo haría en mi partición con el sistema de Microsoft. Sí, igual parece un tanto hipócrita, pero no tengo dinero para reemplazar el terminal en caso de “brickeo”. Qué se le va a hacer, tengo que ir sobre seguro.

Las aplicaciones en cuestión que necesitamos son:

Odin. Herramienta principal que se encarga de “flashear” las ROMs en nuestro móvil.

– La ROM de Cyanogenmod. Existen varias alternativas, tantas como versiones de Android. Yo escogí la más moderna, basada en KitKat. Es necesario destacar que Cyanogenmod no soporta oficialmente el Galaxy S3 Mini, de modo que se debe emplear una ROM no oficial “cocinada”, en este caso por uno de los mejores y más prolijos “chefs”: Maclaw studio. Es un archivo “zip” que habrá que descomprimir, quedando en formato “tar.md5”.

– Una ROM oficial de Samsung, aquella correspondiente a nuestro operador y modelo, por si acaso algo sale mal o, simplemente, no nos gusta Cyanogenmod una vez instalada y deseamos regresar el teléfono a su estado anterior.

¿Hace falta ser root?
Haré especial hincapié en este aspecto, pues me costó bastante aclarar el concepto durante mis días de estudio del tema. La respuesta es NO. La ROM que vamos a instalar nos convierte automáticamente en “root”, por lo que no tiene sentido “rootear” el dispositivo para, a continuación, instalarle una ROM “rooteada”. Es una redundancia que tan solo aumenta las posibilidades de que nos equivoquemos en algún paso y la liemos. Por tanto, que quede claro y diáfano: NO NECESITAMOS SER ROOT PARA INSTALAR CYANOGENMOD.

La instalación, paso a paso
Una vez contamos con todas las aplicaciones descargadas en el ordenador, es el turno del hardware indispensable: no, no te asustes, se trata únicamente del teléfono y del cable USB. En algunos tutoriales recomiendan que el cable sea el original que viene con el terminal. Pese a que desconozco el motivo, y no entiendo qué diferencia puede haber, por aquello ya comentado del miedo al pisapapeles de lujo, opté por dicho cable.

Es conveniente que la batería del terminal esté cargada. No voy a aconsejar ninguna cantidad de carga en particular, tan solo apuntaré que el proceso, en mi caso, apenas si llevó diez minutos, por lo que tampoco entiendo el motivo por el cual algunos tutoriales aconsejan hasta un 85% de batería… En fin, allá cada cual.

1 – Conectar el teléfono al ordenador y abrir Samsung Kies. Con este primer paso nos aseguramos de que Windows reconoce perfectamente el terminal e instala los controladores precisos para su funcionamiento.

2 – Hacer copia de seguridad de los datos. Ya que estamos con el Kies, aprovechemos para salvaguardar nuestros preciados archivos. Si hay un caso en que está justificada una copia de seguridad, es éste. Los contactos, por su especial relevancia, son tal vez la parte más delicada del proceso. En mi caso, puesto que utilizo ownCloud, los tengo centralizados en la nube y más adelante explicaré cómo recuperarlos.

3 – Cerrar Kies y desconectar el teléfono del ordenador. Importante asegurarnos de que Kies se ha cerrado y no está minimizado en la bandeja del sistema.

4 – Una vez el teléfono está desconectado del ordenador, lo apagamos. A continuación, lo reiniciamos el modo descarga, pulsando a la vez 3 teclas: volumen abajo, menú (botón central) y botón de encendido.

5 – Ejecutamos Odin en el ordenador.

6 – Conectamos el móvil al ordenador. Aparecerá un “0:COM4” (los números pueden variar) sobre fondo celeste en la casilla ID:COM, y un “Added” en los mensajes. Las únicas casillas que deben estar marcadas en Odin son las que vienen así por defecto: “Auto Reboot” y “F. Reset Time”.

7 – Hacemos clic en el botón “PDA”. Se abrirá una ventana del explorador de archivos para que seleccionemos la ROM ya descomprimida (archivo con formato tar.md5).

8 – Pulsamos el botón “Start” en Odin. Veremos una barra de progreso con el tiempo restante para finalizar. Cuando acabe su tarea, el teléfono se reiniciará solo y podemos desconectarlo del ordenador.

9 – Al reiniciar se mostrará el logo de Cyanogenmod y el terminal comenzará a optimizar las aplicaciones existentes para la nueva versión de Android. En algunos tutoriales recomiendan quitar la batería del móvil en este instante. Yo no tuve tiempo de hacerlo, lo único que ocurrió, tras tratar de optimizar las 155 aplicaciones que tenía en mi móvil, fue que algunas de ellas se cerraron y punto. Se optimice o no, lo primordial es apagar el terminal, para poder realizar el siguiente paso.

10 – Encendemos el teléfono en modo “recovery”. La ROM que acabamos de instalar cuenta con la herramienta TWRP Recovery, que nos permitirá borrar la caché, principal fuente de conflictos al actualizar nuestro móvil a Cyanogenmod. Para iniciar en este modo, hay que encender el móvil pulsando volumen arriba, menú (botón central) y botón de encendido. No nos asustemos por la cantidad de opciones que aparecen (en inglés), basta pulsar “Wipe cache” (deslizar el botón azul hacia la derecha, nada más), lo que devolverá el terminal a su estado de fábrica (“factory reset”), pero con Cyanogenmod 11 en lugar de Android Jelly Bean. A continuación pulsamos “Reboot” para reiniciar el móvil.

Pues ya está, diez sencillos pasos. Tras el primer reinicio, el teléfono tardará un poco en llegar hasta el menú (pueden pasar hasta diez minutos, en mi caso, apenas un par). De inmediato se nota que algo ha cambiado, una sensación parecida a cuando pasamos de Windows a GNU/Linux, pero sin curva de aprendizaje, pues Cyanogenmod es Android, solo que sin encorsetar.

Mi móvil sin Google
Lo más notable de los primeros días de uso de mi “nuevo” móvil es la ausencia de “la gran G” en él. Ello implica no instalar la tienda de aplicaciones, si bien esto es una elección personal y quien así lo desee puede hacerlo, obteniéndola desde aquí. Sin embargo, yo os propongo una alternativa, el binomio F-Droid + APK Downloader.

F-Droid es una tienda de aplicaciones gratuitas y de código abierto donde podemos encontrar gran cantidad de programas muy útiles. Por citar algunos de los que tengo instalados: Firefox, Kdeconnect, Floating Stickies, Duck Duck Go, Telegram, ownCloud…

Pero claro, no están todas las aplicaciones a las que muchos estamos habituados. Para mí, por mi trabajo, resulta esencial Whatsapp, por poner un ejemplo. En este caso podemos optar por descargar la aplicación desde la propia web de la empresa desarrolladora. Para los casos en que esto no sea posible, podemos usar APK Downloader. Esta web funciona generando enlaces de descarga directa a las aplicaciones presentes en Google Play (siempre que no sean de pago, claro) sin tener que pasar por la tienda en sí. Basta introducir el nombre, que suele comenzar con “com.”, y que podemos averiguar si navegamos hasta Google Play y localizamos la aplicación en cuestión. Por ejemplo, con Runtastic.

Esto es algo que podemos hacer directamente desde el móvil, aunque en el vídeo lo he realizado en mi equipo de sobremesa con Arch Linux por pura comodidad. Una vez descargado el archivo “.apk” basta instalarlo en nuestro Cyanogenmod. Fácil, ¿verdad?

Recuperando mis contactos y mi calendario
Desde que conocí el servicio de alojamiento en la nube de ownCloud y me fijé en la
posibilidad que brinda de sincronizar calendarios y contactos, tuve
claro que iba a ser pieza clave y fundamental en la liberación de mi
móvil. Y no me equivocaba.

Dos aplicaciones he empleado para este menester, ambas descargables desde F-Droid: CalDAV Sync Adapter (calendario) y DAVdroid (contactos). Si bien parece que la segunda de ellas es capaz de sincronizar también el calendario, decidí usar la primera para dicha tarea, pues ya la había instalado en el móvil cuando corría Jelly Bean, con bastante buen desempeño. En ambas aplicaciones basta añadir nuestras credenciales y el enlace que podemos obtener en la web de ownCloud en los respectivos apartados de Calendario y Contactos. Desde ese momento tendremos disponibles, en las aplicaciones del móvil, las cuentas de sincronización de ambos. No hay que hacer más… ¡y funciona!

En los días de uso y probaturas con Cyanogenmod 11 he de reconocer que se trata de un sistema operativo fantástico, que corre con total soltura y fluidez en el Galaxy S3 Mini. No echo en falta funcionalidad alguna: cámara, vídeos, redes sociales y, por supuesto, lo esencial, que tantas veces se nos olvida: hacer y recibir llamadas. Sirva mi experiencia por si alguien está dudando si merece la pena dar el salto: no dudes más, la merece. Termino recordando que esto no es un tutorial, sino un resumen de los pasos que me llevaron a realizar el cambio de sistema en mi terminal con éxito. No puedo (y no quiero, qué demonios) responsabilizarme de que alguien convierta su móvil en un ladrillo siguiendo dichos pasos. Por muy sencillos que estos sean, siempre se puede meter la pata. Documentarse, informarse, leer y releer suelen dar buen resultado. Recomiendo a quien quiera instalar este genial sistema que haga lo mismo.

ATENCIÓN: tras varios días de uso se me han presentado algunos problemas, para más información leer los comentarios del artículo. Recuerdo que se trata de una ROM no soportada por el equipo de Cyanogenmod y, como tal, su comportamiento no es generalizable a todas las ROMs creadas por dicho equipo.


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