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¡Atención! Artículo no apto para talibanes de GNU/Linux, también conocidos como “tuxlibanes”. El revuelo mediático que ha causado la decisión de Microsoft de dotar de supuesta gratuidad a su nueva versión de Windows bien merece unas líneas por aquí, por mucho que bajo el título de cabecera del blog rece “sobre GNU/Linux”. En la esencia de todo linuxero se halla, por naturaleza, la curiosidad. De lo contrario, probablemente casi ninguno habría abandonado el redil de la compañía de Redmond. No soy una excepción, como creo que de sobra conocéis los asiduos, de modo que allá vamos: un artículo sobre Windows 10, sometido a nuestra habitual batería de pruebas para evaluar su rendimiento y su idoneidad para usuarios noveles. Como si de una distribución más se tratase, pues, desgranaremos punto por punto sus virtudes, sus defectos y sus novedades, que tampoco son tantas como pueda parecer.

En primer lugar, y a ver si conseguimos que quede claro de una vez por todas, Windows 10 no es gratis. Lo es tanto como cualquier otra versión de Windows. La respuesta natural de una gran cantidad de usuarios del sistema al conocer la noticia fue: “¿acaso no lo era ya?”. Tal es el grado de desconocimiento de la mayoría de los que compra un ordenador y ni tan siquiera sabe que le están cargando el Windows en el precio total. Esto tiene mucho mérito, y es un logro que hay que apuntar en el haber de Microsoft: haber conseguido que el usuario corriente, sin muchos conocimientos, asocie el uso de un ordenador con el sistema operativo que alberga, de una forma indisoluble e inseparable. Veinte años de contratos de “partnership” tienen la culpa. Sus buenos dineros les habrá costado…

Si acaso, lo que es gratuito es la actualización desde una versión anterior. ¡Ojo, solo desde Windows 7, 8 y 8.1! A los pobres diablos que corren un sistema sin parches de seguridad como Windows XP, que les den. Lo que sí constituye una novedad para mí es la posibilidad de descargar Windows directamente desde la web de Microsoft. Se nos ofrece dicha opción, claro está, sin clave de activación. Con lo cual, sí, podremos usar Windows gratuitamente, aunque no estará activado y nos privará de las características de las que solo podrán disfrutar los usuarios que paguen la licencia, cuyo precio por estos lares supera los 100 euros. Para mí, usuario ocasional para jugar a ciertos títulos muy concretos, esto no supone ningún problema. Es más, me permite poder analizar el sistema de Microsoft y escribir las líneas que estáis leyendo ahora sin tener que recurrir a una “Jack Sparrow Edition” (copyright Yoyo Fernández, 2015).

Si alguno de los usuarios del programa “Windows Insider” me está leyendo, tengo noticias que darle: no, Windows 10 tampoco es gratis para ti. Lo estás pagando al dar a Microsoft consentimiento, EULA mediante, para acceder a todos y cada uno de los archivos que alberga tu disco duro, además de a cualquier cosa que escribas en la barra de búsquedas de Cortana. Así es: si no pagas por el producto, es que tú eres el producto. Tengas o no algo que esconder, no parece ético ni conveniente aceptar ese acuerdo, pero allá cada cual…

Bueno, vamos a sumergirnos pues en Windows como sistema operativo, sin más, para ver por qué me atrevo a afirmar que es bastante bueno, si se obvian (cómo hacerlo, madre mía) los poderosos argumentos de arriba.

Instalación de Windows 10

Como explicaba antes, accedí a una versión de Windows 10 Single Language desde la propia web de Microsoft. Desde mi openSUSE 13.2, con el programa K3B, grabé la imagen descargada (de casi 4 Gb de peso), a un DVD para hacer la instalación a la antigua usanza. También es posible grabarla a un pendrive, pero me gusta instalar Windows como toda la vida se ha hecho, soy así de rarito y tradicional.

La instalación de Windows 10 se toma una hora entera, lo cual bate el récord, por mucho, de cualquier GNU/Linux que escojamos al azar. Recién acabada la tarea, se nos pide la clave del producto, la cual, obviamente, no poseo. Se nos da, entonces, la opción de omitir el paso y continuar con la instalación de un Windows sin activar. Lo siguiente que nos pide Microsoft es que accedamos con una cuenta de correo o nos creemos una in situ. Yo tengo cuenta en Outlook, y no una, sino dos. No obstante, puesto que existe también la opción de obviar este paso (bien por Microsoft en este caso), salto al siguiente punto.

Y ése no es otro que el peliagudo asuntillo de la privacidad. Puertas traseras de la NSA aparte, alabo que la empresa nos permita modificar y no dar permiso para acceder a ciertas cosas, refiriéndome con ello a los datos que se envían, la ubicación o incluso los informes de error. Desmarcar todas las casillas nos dejará sin poder usar Cortana, pero se puede cambiar más adelante, en cualquier caso.

La estética de este nuevo Windows me recuerda mucho, por su estilo plano, a la de Plasma 5. Sería absurdo entrar en guerrillas de quién la tiene más larga, quién copia a quién, y demás zarandajas. El “Flat” es el estilo estético que parece estar de moda, y Microsoft se adhiere. Punto. Para continuar con viejas y establecidas costumbres, nuestro querido Windows se carga al Grub y todo lo que en él hubiere, con lo que tendremos que tirar de un disco de recuperación tipo “Super Grub” para poder volver a entrar en las particiones GNU/Linux a restaurar el arranque.

Captura Windows 10
Windows 10 SL Home recién instalado con su fondo de pantalla por defecto

Una de las primeras cosas que hace Windows 10, antes de que podamos siquiera entrar al escritorio por primera vez, es actualizarse e instalar todos y cada uno de los controladores del hardware del equipo. Si Windows 8 solía instalar una vetusta versión de los controladores Catalyst de AMD, el nuevo sistema se va directamente a por la 15.2 que, como vemos en la imagen de debajo, se trata de una de las más recientes disponibles. La 15.7 es la más moderna que podemos instalar en estos momentos.

Captura Windows 10-17
Catalyst Control Center, de AMD, descargando el último controlador disponible

Entre lo novedoso que destaca a simple vista hay varios aspectos, bastante relevantes y creo que ya conocidos: el menú clásico integra ahora los “tiles” de Metro, de un modo nada intrusivo y que permite olvidarse del fallido concepto de interfaz de convergencia que nos obligaba a correr a pantalla completa ciertas aplicaciones de Windows 8. Es uno de los ejemplos de que Microsoft ha cambiado su política de no atender a las peticiones de sus usuarios, una cuestión que es de agradecer. Por otra parte, la barra de búsqueda, con el asistente Cortana integrado, copa buena parte de la barra de tareas. Junto a ésta, un botón denominado “Vista de tareas”, que no es más que la exposición de ventanas abiertas y minimizadas que conocemos en GNU/Linux y MAC desde hace eones.

Captura Windows 10-2
El nuevo menú de Windows 10 supone una mezcla de estilos que no queda mal del todo

Arranque y apagado

Atrás quedaron los tiempos en que Windows tardaba una eternidad en iniciar y apagar… ¿o no? El caso es que la implementación del inicio rápido, que no es otra cosa que poner el equipo en hibernación en lugar de apagarlo totalmente para que arranque con más rapidez, nos puede fastidiar y mucho a los linuxeros. ¿Por qué? Pues porque si tenemos habilitado el montaje automático al inicio de una partición NTFS, ya sea la del propio Windows o una de datos, el controlador ntfs-3g da la partición como hibernada y no permite montarla para evitar una posible pérdida de información. El resultado es que no podremos iniciar nuestra distribución, pues seremos lanzados a una consola de recuperación al no ser capaz de finalizar con éxito lo establecido en el archivo /etc/fstab.

Lo anterior tiene solución, entrando en las opciones de energía de Windows y deshabilitando el inicio rápido. Pero claro, entonces, volvemos a lo de siempre… En cualquier caso, los tiempos de inicio no están mal para lo que ha sido este sistema (apenas 35 segundos), y los de apagado son bastante aceptables (12 segundos). Por cierto que el botón de apagado, tan rebuscadamente escondido en la versión previa, se encuentra donde siempre estuvo: en el remozado menú de Windows 10.

Software

La tienda de aplicaciones de Windows sigue siendo poco más que una broma de mal gusto. De todo el software que suelo emplear, tan solo VLC venía como disponible, aparte de Skype, que se puede instalar desde un acceso directo en el menú de inicio. Todo lo demás ha de buscarse por la red, lo que me reafirma en mi idea de que la susodicha tienda está orientada totalmente al uso del sistema en tablets y teléfonos móviles. La cansina convergencia…

Captura Windows 10-5
Otra tienda de aplicaciones que sirve para bien poco

Eso sí, el usuario no tiene que preocuparse de incongruencias entre las versiones de sus programas y las librerías del sistema. Ese es para mí, y para otras personas, el talón de Aquiles de nuestro amado GNU/Linux. Esto no es novedad, pero me apetecía recalcarlo.

Reconocimiento de hardware

Como escribía más arriba, durante el primer reinicio de Windows 10 el sistema se encarga de analizar todos los componentes y periféricos conectados al equipo para proveer el correspondiente controlador que posibilite el correcto funcionamiento de cada uno de ellos. En mi caso hay una notable excepción: el escáner. Tan antiguo que su fabricante, Epson, considera que no soy merecedor de su uso nunca más, al menos en Windows. Que dicen los señores de Epson que qué es esto de comprar un aparato en 2001 y seguir usándolo en 2015. ¿Estamos locos o qué? Que los ingenieros de hardware no viven del aire, oiga… Cómprese otro escáner, so tacaño, y permítame seguir comiendo.

La cuestión, ironías aparte, es que ya no hay soporte para el Epson Perfection 640 en Windows. Al menos, gratuitamente, pues existe una compañía, a la cual nos remiten desde la web del fabricante que, previo pago de unos 40 euros me volverá a otorgar el derecho que me ha sido conculcado: usar aquello que compro hasta que me salga de… ahí. Si sigue funcionando no tengo motivo para comprar otro y contribuir con más residuos al deterioro medioambiental. Menos mal que existe GNU/Linux, donde puedo usar mi escáner como el primer día y donde se respetan mis derechos como consumidor. Ni que decir tiene que cuando “casque” el escáner, el próximo que compre no será de marca Epson.

Captura Windows 10-6
Reconoce la impresora HP Laserjet 1018 de serie

Para todo lo demás, Windows 10 reconoce sin dificultad el hardware y lo hace funcionar sin tener que andar buscando controladores por todo lo largo y ancho de la red. En este aspecto, el sistema ha mejorado mucho desde los tiempos del XP.

Captura Windows 10-21
Mano gigante, mano pixelada. Usando VLC para probar la webcam

Conectividad

Me ha resultado curiosa la desaparición del “Grupo en el hogar”. Solo sé que intenté acceder a mi portátil, que aun corre un Windows 7 legítimo (religiosamente pagado, oigan y esperando su actualización pacientemente), y la tarea tuvo un éxito inmediato. Sin contraseñas, ni configuraciones. Cómodo es, desde luego. De la seguridad de esta práctica no estoy yo muy convencido… Supongo que, al señalar mi red casera como segura, Windows 10 obvia toda precaución y se lía la manta a la cabeza en aras de la sencillez.

Captura Windows 10-8
Tiempos de acceso a unidades externas muy parecidos a los de Ubuntu

Las unidades externas conectadas al sistema fucionan bien todas ellas, con tiempos de acceso mejores que en la casi totalidad del universo GNU/Linux que ha pasado por aquí. La diferencia nunca es excesiva, al menos con respecto a Ubuntu, pero haberla, la hay. Además del hecho de que la copia de archivos termina cuando la barra de progreso llega a su fin, cosa que en GNU/Linux no suele suceder.

Experiencia “out of the box”

Este apartado, en otro tiempo, hubiera sido un desastre absoluto bajo Windows. Ya no ocurre así, aunque GNU/Linux sigue llevando ventaja. Para empezar, en esta versión se incluye un reproductor llamado “Películas y TV” junto al eterno Windows Media Player, que tuvo problemas con los archivos MKV (falla en 4 de cada 5 reproducciones), ciertos MP4 y los de vídeo digital, extensión DV. Todos ellos se abren sin dificultad una vez que instalamos VLC, por otra parte, con sus “codecs” incluidos de serie.

El reproductor de música por defecto se llama “Música de Groove” y se define como “aplicación de la tienda de Windows de confianza”. Agrega automáticamente tus canciones al iniciarlo por vez primera y permite comprar música en la tienda de Windows. Al igual que muchas aplicaciones parecidas, carece de funciones a las que estamos acostumbrados los usuarios de Amarok y Clementine, pero como programa para escuchar canciones, sin más pretensiones, es correcto.

Captura Windows 10-9
El guaperas a tamaño gigante que te da la bienvenida a Música de Groove

En cuanto a la lectura de archivos PDF, también han quedado atrás los tiempos en que había que instalar de inmediato el Adobe Acrobat Reader. El “novedoso” (ironía, guiño, guiño) navegador Edge, del que ahora hablaremos,  se encarga de abrir los ficheros en este formato tan extendido. Para la descompresión de archivos, como de costumbre, los ZIP se abren de serie, mientras que los RAR nos remiten a la tienda de Windows, donde podemos descargar gratis una aplicación para poder descomprimirlos.

Captura Windows 10-10
¿Será por aplicaciones para descomprimir archivos RAR?

Vamos con el nuevo navegador Edge. Cualquier página en que comprobemos el “user agent” nos revela que estamos ante Internet Explorer 12. Tampoco hay que ser muy espabilado, basta con fijarse en que el logo es prácticamente idéntico (a lo “flat”, claro) para concluir ante qué nos encontramos. La burda maniobra, sin embargo, no es óbice para reconocer que el navegador monopolístico por antonomasia también ha mejorado una barbaridad, de modo que cada vez se acerca más a lo que debe ser un buen navegador de escritorio, con más opciones de personalización y la posibilidad (aún por confirmar) de añadir extensiones realmente útiles. Su rendimiento, como atestigua el banco de pruebas Browsermark, sigue a años luz de Chrome y muy lejos de Firefox.

Captura Windows 10-19
Browsermark te descubre, Edge: Internet Explorer 12

Luego está Cortana, del que también se ha hablado largo y tendido por la red. De su utilidad poco puedo opinar, porque para mí no tiene ninguna. No necesito una secretaria, y si la necesitase la contrataría y no se llamaría Cortana (espero, cualquiera sabe…). Tiene cierta gracia que te responda a preguntas absurdas con frases ingeniosas, de acuerdo. Pero a cambio de sus gracietas te pide un compromiso inicial inalterable: necesita tu permiso para acceder a tu ubicación, tus archivos, tus enlaces y, en suma, a todo lo que escribes mientras estás en Windows. No, gracias.

Captura Windows 10-12
Cortana es una secretaria virtual. Los tiesos como yo no necesitamos eso…

Estabilidad, fluidez y gestión de energía

No puedo meterme en el pellejo de todo usuario de Windows en el mundo. En mi experiencia personal, eso de la BSOD (pantalla azul de la muerte), pasó a la historia hace mucho tiempo. Igual en la de mis allegados, que tienen otros problemas a veces, como un virus, una o varias barritas de anuncios en el navegador, lentitud extrema, etcétera. Pero ni rastro de las pantallas azules. Este Windows 10, en mis varios días de probaturas, no se ha colgado ni comportado de modo errático en ningún momento.

Llama la atención la potencia del sonido con respecto a la obtenida en la mayoría de distribuciones. El chip Realtek funciona mejor en Windows que en GNU/Linux, con la honrosa excepción de openSUSE, donde están a la par. La fluidez del sistema también es digna de reseñar, aunque sé que me encuentro ante un Windows recién instalado y eso influye bastante. Sin embargo, ya se aprecian algunos “lags” o retardos, como al abrir el mastodóntico menú de inicio por vez primera tras iniciar. Pero, en general, se puede afirmar sin ningún género de dudas que Windows 10 es estable y cómodo de utilizar.

Captura Windows 10-11
Flash corre de inicio en Edge, sin que el usuario tenga que instalarlo

La gestión de energía es otro de los campos en que se mejora a GNU/Linux. AMD es la responsable de que esto siga siendo así, por desgracia. Bajo Windows, el chipset gráfico integrado en la APU A8 se comporta como debe, permitiendo la suspensión y la hibernación. Esta última no está disponible de serie, pero buscando por la red se encuentra rápidamente el modo de habilitarlo. Pero aunque no lo hiciésemos así, sabemos de sobra que funciona por el ya mencionado inicio rápido que hace uso de esta función.

Captura Windows 10-14
La hibernación viene deshabilitada por defecto en Windows 10

Rendimiento

En su momento hice un ánalisis de Windows 7, coincidiendo con una reinstalación en el equipo. Comparando los resultados obtenidos, sin poder tener en cuenta el “benchmark” de Phoronix (no es fácil correrlo en Windows), digamos que este nuevo Windows 10 no lo mejora en casi nada. El “benchmark” gráfico Unigine Valley obtiene exactamente la misma puntuación, mientras que los navegadores y tiempos de acceso a periféricos, en algunos casos no solo no avanzan sino que retroceden. Curioso… Este escaso repunte del rendimiento no impide que el resultado de las pruebas que he podido realizar siga siendo mejor que en GNU/Linux.

Captura Windows 10-20
No conseguí hacer funcionar ninguno de los “benchmarks” de Phoronix Test Suite

A pesar de los inconvenientes aquí reseñados, el buen soporte de hardware y la facilidad de uso de esta edición del sistema de Microsoft lo posicionan en un buen lugar en nuestra clasificación. Por otra parte, la escasa fluidez, sobre todo al entrar al sistema o abrir algunas aplicaciones, lo lastran demasiado.

Mis razones para no usar Windows 10

Y si es tan bueno, vamos al quid de la cuestión: ¿por qué proclamas que vas a seguir usando GNU/Linux si este sistema se muestra superior a casi todas las distribuciones que has probado hasta ahora?

En primer lugar, por seguridad. Teorías “conspiranoicas” aparte (que no lo son tanto, pregunten a Snowden) sobre la existencia de puertas traseras en Windows, me siento mucho más tranquilo en GNU/Linux. No solo por la cuestión del espionaje y el comercio con mis datos, sino porque puedo despreocuparme prácticamente por completo de los virus, troyanos y demás porquería que inunda el universo Windows. Atendiendo a varios artículos que circulan estos días por la red, las puertas ya han dejado de ser traseras para convertirse en portones de entrada enormes, que ni una plaza de toros, vaya. Windows 10 espía al usuario por defecto. Éste, una vez deshabilitadas las trece o catorce opciones de privacidad (Ubuntu implementa solo una, por poner un ejemplo conocido), puede estar relativamente seguro de que no es espiado, salvo mediante “backdoor”.

Insisto: no me merece la pena usar un sistema así. Por no mencionar la divertida nueva práctica de Microsoft de utilizar al usuario de a pie como servidor, en plan “peer to peer”, para agilizar las actualizaciones del resto sin pedir permiso. Inaudito e inadmisible. Que sí, que se puede deshabilitar. Pero de primeras viene activado y tú ni te enteras…

Captura Windows 10-4
“La web será tu lienzo” ¿Pero qué c…?

Segundo, por pura y simple coherencia. Lo único que puedo hacer en Windows con una diferencia destacable de rendimiento es jugar a ciertos títulos de mi colección de Steam, además de aquellos que ni siquiera están disponibles para el sistema del pingüino. Una utilidad puntual, eso es todo lo que supone Windows para mí. ¿Para qué narices voy a pagar más de cien euros por una licencia? ¿Para jugar ocasionalmente al State of Decay o el Age of Empires? Sería absurdo. Ya puedo jugar a eso con mi copia no activada de Windows 10. Al último de ellos, incluso con Wine en GNU/Linux.

Y por último, pero igual de importante, por gusto. GNU/Linux me gusta más que Windows. Sus herramientas me son más cómodas de utilizar y estoy habituado a ellas. Algunas las puedo usar también en Windows (Libreoffice, Clementine o Gimp, por ejemplo) pero no lucen igual que en el sistema para el que fueron creadas. Por no hablar de los pequeños detalles, ésos que hacen la vida, tan insignificantes y tan importantes a la vez. Por ejemplo, ¿por qué en el administrador de archivos uno no puede hacer “scrolling” sin hacer antes clic en algún punto de la pantalla? Es una chorrada que me mata. De éstas hay varias en Windows que los usuarios que únicamente han usado dicho sistema ni tan siquiera notan, lógicamente.

Captura Windows 10-15
Uno de los 4 ó 5 fondos de pantalla disponibles si no activas Windows 10

Por todo eso me seguirás encontrando por los mundos de Tux. Mi opinión, personal e intransferible como siempre, es que GNU/Linux sigue mejorando. A poco que AMD mejore los controladores privativos (o la comunidad haga lo propio con los libres) y Ubuntu dé forma con éxito a su proyecto de contenedores de aplicaciones (o algo parecido, llamado Snappy) que permita separar de una vez las librerías del sistema de las necesarias para cada programa, algo que creo esencial para el éxito de GNU/Linux, nuestro querido sistema habrá dado un paso de gigante en la dirección correcta.

Recordemos que estamos hablando de herramientas, útiles que se emplean para desempeñar tareas que se suponen nos facilitan la vida, cotidiana o laboral. Es por esto que Windows sigue siendo necesario para muchas personas a las que GNU/Linux les falla y no tienen tiempo, ganas o conocimientos de arreglar lo que sea que no funciona. Lo bueno, lo extraordinario de GNU/Linux, es que no distingue al usuario por su poder adquisitivo o lo anticuado de su hardware. Y eso es algo que se me antoja imprescindible en un mundo como el que nos ha tocado vivir.

Resumen para los anti-tochos: Windows 10 está bien, es funcional y moderno. Cortana a mí no me sirve para nada, a ti a lo mejor sí. Lo puedes usar sin pagar, si pagaste antes por Windows 7 u 8, o sin activar, descargando desde la web de Microsoft. Lo que me ofrece me parece insuficiente para gastar más de 100 euros y abandonar GNU/Linux.

Salud

 

WINDOWS 10 HOME SL LSDH
INSTALACIÓN 10
ARRANQUE Y APAGADO 2.50
SOFTWARE 10
HARDWARE 7.50
CONECTIVIDAD 10
OUT OF THE BOX 7.08
ESTABILIDAD 10
FLUIDEZ 6.25
GESTIÓN DE ENERGÍA 8.33
PYBENCH N/D
APACHE N/D
ENCODE-FLAC N/D
UNPACK-LINUX N/D
UNIGINE VALLEY 511
BROWSERMARK FIREFOX 3.694
BROWSERMARK CHROME 4.047
TRANSF. PENDRIVE 4.31
TRANSF. DISCO DURO USB 0.55
TRANSF. TARJETA SD 4.08
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